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La mujer que huyo de Sodoma de  Jose Geraldo Vierra  

La mujer que huyo de Sodoma
de Jose Geraldo Vierra


ediciones 
Jacobo Peuser

Edición: 1947
Tomos: 1
Medidas: 13,7 x 19,7 cm
Estado: Bueno
Género: Novela - Drama
Peso: 500 gramos

 
Comentario del libro Reseña del libro
 
Libro Usado Castellano
Formato libro
impreso
 
445 Pág.
U$S 30.45
C O M P R A R
* Los importes están expresados en dólares estadounidenses.
Política de Devoluciones.
 

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Descripción del libro usado "La mujer que huyo de Sodoma"


Mario de Montemor es un joven médico, criado por las siervas negras de su madre, la baronesa de Sincorá, maniática que acumula papeles de un juicio supuesto que la ha despojado de su fortuna. Voluntad débil, sensibilidad viva, espíritu generoso, educación frívola, son atributos de Mario.
Se Casa con Lucía, la compañera de su infancia. A poco cae en el vicio del juego, descuida sus deberes de profesional, se endeuda. Una pérdida enorme revela a Lucía el drama. Conseguida la suma, se separa del marido, yendo a vivir en casa de la amiga que se la procurara, esposa ésta del multimillonario Muño de Almada, como preceptora de la hija.
Mario, auxiliado por un tío hacendado, marcha a París a perfeccionar sus estudios y... hacerse hombre.
Además de la enviada por el tío, percibe otra mensualidad, de origen misterioso. Estudia y vive holgadamente. Cierto día, porque le sobran unos francos, cede a su antigua debilidad. Entonces comienza su caída. Muere el tío; cesan los envíos. Empieza nuevamente la red de mentiras, préstamos, bajezas, pordioseos, enfermedad...
Lucía huirá de la mansión de Almada, que, admirándola en secreto, ha retenido una carta reveladora de Mario. Como la mujer de Lot en un cuadro que en ese momento instalan en la suntuosa residencia, al volver la cabeza ha quedado petrificada por el horror de su acción al abandonar al débil tan querido en su mayor necesidad.
Hondos y vigorosos son los paisajes anímicos: la desolación de Lucía, arrojada de su serena altivez en el espanto: el vía crucis de Mario en París, desdeñado por sus compatriotas y humillado por abyectos camaradas; su derrumbe total; los amigos magnánimos: el pintor bohemio, la demi-mondaine, Teodosio, excéntrico apóstol que se arruina auxiliando a los descarriados.
Aunque no quepa encuadrarla dentro de las modernas corrientes de la literatura brasileña, con su tendencia a pintar la tierra, sus seres típicos y sus problemas, contiene vívidos cuadros de la vida en las fazandas, de lugares llenos de belleza natural, de una gran ciudad, como Río, con sus miserias enormes, frente a los fulgores de poderosas fortunas.

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