Que el mes pasado se murió tu hermana, dijo Pedro. Se me olvidó decírtelo cuando tocaba y he pensado que igual te gustaba saberlo... Al casarse, Carmen le robó a su hermano Jesús la Gran Ciudad. Ella se fue al Paraíso del Asfalto y él tuvo que permanecer en el pueblo, condenado a los trabajos forzados de la siega y de la siembra, del silencio y de la soledad, alimentando sentimientos de atracción y rechazo por una Gran Ciudad mitificada a la que nunca antes había cantado, limpiando, maquillando y halagado tanto. Ambiguos sentimientos de amor y celos hacia aquella hermana que logró ser lo que él nunca será. Dieciocho años después de la boda, Jesús Alguer habrá de viajar a la Gran Ciudad y descubrirá la cara oculta del Paraíso, el sucio infierno sobre el que se afianzan los fundamentos de las casas recién pintadas.