Destacado experto en problemas de arte y reputado hombre de finanzas, Michael Thomas conoce profundamente el ambiente que le ha servido de base para componer esta gran novela. Perteneció al equipo directivo de varios importantes Bancos inversores. La acción se desarrolla no sólo en Wall Street sino en el mundo de la alta sociedad y de los coleccionistas internacionales, desde Nueva York a Suiza y Florencia. Un millonario norteamericano, para satisfacer la ambición que tiene su mujer de despertar la admiración de la sociedad que la rodea, decide comprar una colección de obras de arte del Renacimiento, la más importante que permanece en manos privadas. Thomas aprovecha las posibilidades que le ofrece este tema para describir la vida intima y el espíritu de ambición y envidia de los grupos más sofisticados del establishment, su lucha por alcanzar poder y prestigio con el dinero ajeno. La aparición de este libro fue comentada elogiosamente por The New York Times conjuntamente con El precio de la intriga, de Sidney Sheldon.