El 5 de febrero, descanso en Puquios. Descansamos allí un día. Este punto se encuentra a 3.600 ni sobre el nivel del mar, o sea a la misma altura de Gastein en los Tiuern, del Titlis o del Simplón y por lo tanto la noche era muy fría, como suele ocurrir cuando caen heladas. A las 5,45 de la mañana teníamos 3,1º C. El valle al pie del Alto de Puquios se ensanchaba hacia abajo, pero se estrechaba súbitamente hacia arriba. En uno de sus lados se levanta una cantidad de pircas, que sirven en parte de albergues nocturnos con capacidad para dos o tres personas y, en parte de corrales para las caballerías de carga. El agua se encuentra trescientos pasos más arriba: dos agujeros redondos de un diámetro de unos 90 centímetros. El agua fluye no más de veinte pasos y luego se pierde. Su temperatura era de 14º a las nueve de la mañana. Estas fuentes estaban rodeadas de un tupido manto de Scirpus deserticola, Pratia atacamensis, Arenaria rivularis, Phaca depauperata, etc. Había muy poco pasto para las bestias, apenas un poco de Atriplex, Microphylla y pingopingo, de manera que dimos a nuestros animales una ración adicional de avena. Por lo demás, la vegetación que crecía entre las grietas de las rocas era bastante interesante. Por primera vez, encontré allí una Artemisa de intensa fragancia, a la cual los atacameños llaman copa, la Tuli papa o papa cimarrona, la Lonchestigma tripinnatifidum, una solanácea baja, muy ramificada y rastrera que sólo recuerda lejanamente a la papa por sus hojas y SUS frutos, pero se asemeja más a la mandrágora. Produce una raíy blanca, carnosa, del grosor de un pulgar y treinta a sesenta centímetros de largo, pero no tubérculos comestibles, según me informaron.
Los animales también parecen visitar con frecuencia las fuentes mencionadas. Al levantarse el sol vimos allí bandadas de Emberiza atriceps y Carduelis atratus, así como un ave de la misma familia, de plumaje gris, que no pudimos cazar. También apareció una vicuña que tampoco se dejó abatir por nuestras armas.
La montaña está formada por sienita de grano pequeño. El cuarzo gris, el blanco feldespato y la hornblenda están mezclados casi en la misma proporción. Sobre esta formación se asientan numerosos filones de piedra verde. Asimismo presenta varias venas. Descubrí galena y litargirio, a juicio de Don Diego con contenido de plata, distante un par de leguas de un pequeño manantial llamado Agua de Pedro Nolasco, así como carbonato de cobre con malaquita. Manuel Plaza, quien vino a nuestro encuentro con sus perros, disponía de este mineral. Nos aseguró que el mismo contenía mucho estaño, pero no encontramos ningún vestigio de él. En esta ocasión quiero dejar constancia que en Peine hay minas de plata, pero muy pobres. El mineral aparece en filones de cuarzo.