elaleph.com
Contacto    Jueves 05 de diciembre de 2019
  Home   Biblioteca   Editorial   Libros usados    
¡Suscríbase gratis!
Página de elaleph.com en Facebook  Cuenta de elaleph.com en Twitter  
Secciones
Taller literario
Club de Lectores
Facsímiles
Fin
Editorial
Publicar un libro
Publicar un PDF
Servicios editoriales
Comunidad
Foros
Club de lectura
Tienda
Cursos a Distancia
Búsqueda laboral
Encuentros
Afiliados
¿Cómo funciona?
Institucional
Nuestro nombre
Nuestra historia
Consejo asesor
Preguntas comunes
Publicidad
Contáctenos
Sitios Amigos
Caleidoscopio
Cine
Cronoscopio
 
Páginas (1)  2  3 
 

INTRODUCCIÓN


Acerca del acto de ayudar
La idea de “ayuda” se encuentra presente en las más variadas tareas, relaciones y ocupaciones de nuestra vida. Ayudar a los necesitados, a los países pobres, ayudarse a sí mismo; mucho circula alrededor de la ayuda, tanto desde un punto de vista profesional u ocupacional como en la vida cotidiana. El término “ayuda” tiene tanto rating como el de “lucha”: luchemos contra el hambre, las enfermedades, la violencia. ¿Qué relación hay entre la ayuda y la lucha? ¿Se puede ayudar luchando o la lucha ya de por sí no es ayuda? ¿Es válido luchar contra el cáncer o ayudar a una persona a que no sufra? ¿Cómo ayudo a un necesitado? ¿Quién es un “necesitado”? ¿Sé cuál es su necesidad real? ¿Cuándo es correcto “ayudar a salvar el matrimonio” y cuándo la ayuda correcta es no interferir con la disolución de ese matrimonio?
Estas preguntas y otras más, son las que nos ocupan en estas notas.

Acompañarnos
Por ahora podemos introducir que Ayudar es fundamentalmente acompañar al otro en lo que fuere que estuviera experimentando. A veces acompañar toma la forma de una pregunta oportuna, que sirve para ver con más claridad la situación, poner algo de luz en una confusión o situación crítica; otras veces, estar con el otro silenciosamente, es ayuda suficiente. Estar juntos en silencio a veces ayuda a conectar con lo que va más allá del ruido interno y externo, encontrar una paz de la cual surge, como un manantial, una respuesta nueva. A veces lo que ayuda es un comentario, un cuento o una simple actitud.
Lo que nos ofrece el otro es la posibilidad de una mirada distinta, y si tenemos suerte, una mirada que nos lleva a reflexionar sobre el problema y sobre la vida desde una perspectiva mas amplia; una actitud amistosa que nos permite soltar la crispación y abrirnos a ver con otros ojos. Éste será un tema profundizado en el capítulo 7: Dinámica del Vínculo.
Ayudar no siempre implica “hacer algo”. O bien “hacer algo” a veces significa “no hacer nada”. A veces la ayuda es aquella que renuncia a ayudar, en la acepción común de la palabra. Esta actitud se enfrenta a ciertas maneras convencionales de concebir la ayuda, la bondad, y la solidaridad.
Otra idea que intentaremos discutir es la noción de cambio. En general se considera que alguien pide ayuda para cambiar algo o cambiarse a sí mismo, y que una buena ayuda es la que tiene éxito en producir el cambio deseado. Esto lo trataremos en los capítulos 3 y 4: sobre el Cambio y el Éxito. Por ahora adelantemos que muchas veces se desea cambiar por ignorancia, por imitación o sugestión, y no porque sea un deseo o necesidad genuina. También ocurre que muchas veces para el ayudador es difícil soportar el destino del otro y por eso lo quiere cambiar; no porque el otro lo necesita o lo quiere, sino porque a él mismo le cuesta aceptarlo.

El otro como yo
Ayudar es un proceso en el que participan el ayudador, el ayudado, y el vínculo que se establece entre ellos. Una característica del proceso de la ayuda es que ambos miembros del vínculo –ayudador y ayudado– y el vínculo mismo, forman una unidad inseparable.
Concretamente somos seres humanos, con nuestras pequeñas o grandes desventuras, deseos, realizaciones y fracasos. Habrá quien crea que será más feliz con un auto nuevo, habrá otro que crea que lo será si alguien lo ama, o si llega a la iluminación o a la paz del nirvana; e incluso habrá quien busca su felicidad lastimando a alguien, vengándose o dañándose. El modo de la felicidad es diferente para cada uno, el anhelo de ella es igual para todos. Del mismo modo ocurre con el dolor y el sufrimiento. Puede haber diferencias acerca de qué cosas nos producen dolor y cómo lo enfrentamos, pero a la larga comprendemos que el sufrimiento es una experiencia inherente al ser humano, por la que todos pasamos, como la enfermedad, la vejez y la muerte. Este tema del dolor lo ampliaremos en el capítulo 2.

 
Páginas (1)  2  3 
 
 
Consiga El arte de ayudar, su luz y su sombra de Chalcoff, Felisa Casanovas, Claudia en esta página.

 
 
Está viendo un extracto de la siguiente obra:
 
El arte de ayudar, su luz y su sombra de Chalcoff, Felisa Casanovas, Claudia   El arte de ayudar, su luz y su sombra
de Chalcoff, Felisa Casanovas, Claudia

ediciones elaleph.com

Si quiere conseguirla, puede hacerlo en esta página.

 



 
(c) Copyright 1999-2019 - elaleph.com - Contenidos propiedad de elaleph.com