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Introducción

La presente obra es producto de un esfuerzo colectivo impulsado por la Asociación Mexicana de Estudios del Caribe (AMEC), en coordinación con la Universidad de Quintana Roo, con el objetivo de analizar de manera general, la importancia geoestratégica del Caribe, la geopolítica instrumentada en la región a partir de intereses extranjeros, particularmente estadounidenses, así como las acciones emprendidas por diversos actores sociales para contrarrestar, tanto la injerencia, como las crisis y la represión interna.

Dado que no existe una definición universal que incorpore todos los significados y componentes del concepto Caribe, resulta pertinente analizar la aportación de Antonio Gaztambide-Géigel, quien sostiene que desde la aparición del término caribes a fines del siglo XV, éste fue empleado por algunos conquistadores para referirse de forma despectiva a ciertas poblaciones de las Antillas menores, considerados inferiores, nativos, rebeldes, caníbales y esclavos. En este entendido, Caribe es un concepto ajeno sus comunidades originarias, poco empleado durante la etapa colonial europea, por lo que hasta el siglo XVIII se consideró al actual Mar Caribe como una parte del Mar del Norte. Algunos anglosajones criollos y americanos comenzaron a utilizar el término como equivalente a las West Indies, mientras que los daneses y otros europeos lo hacían para nombrar fundamentalmente a las Antillas Menores.[1]

Si bien, fue durante las primeras décadas del siglo XIX cuando las colonias hispanas continentales obtuvieron su independencia, esto tuvo lugar en un contexto de lucha por la hegemonía entre potencias europeas, acompañado del proceso expansionista de Estados Unidos. Mientras los nacientes Estados-nacionales libraban sus propias batallas internas entre diferentes grupos oligárquicos, los múltiples procesos de fragmentación, la quiebra económica, los embates diplomáticos y crediticios provenientes de Europa, así como los intentos de reconquista, algunos de los espacios que comprenden actualmente al Caribe fueron escenario de la penetración e intervención británica, pero también del avance expansionista estadounidense, que comenzó con la compra de la Luisiana a los franceses en 1903, seguido de la adquisición de las Floridas entre 1810-1819, es decir años antes del surgimiento de la Doctrina Monroe.

Sin embargo, la definición del término Caribe, así como las independencias de Cuba y Puerto Rico quedaron pendientes durante casi todo el siglo XIX, siendo apoyadas de última hora por el gobierno estadounidense, una vez conseguida su expansión insular en Océano Pacífico, como parte de la consolidación de un proyecto nacional basado en el Manifiesto y la Doctrina del Poder Marítimo, ampliamente expuesta por Mahan en la década de 1890, como antesala de la anexión de Hawái, Puerto Rico, Guam y las Filipinas a Estados Unidos y el establecimiento de los protectorados en Cuba y Panamá.

En este sentido, los objetivos específicos de la obra se centran en el análisis de los siguientes temas: 1) La concepción del Caribe, como espacio construido a partir de los objetivos de las potencias, particularmente desde la lógica del gobierno estadounidense, que una vez lograda la hegemonía en la región a finales del siglo XIX y principios del XX, considera los asuntos del Caribe como temas de índole doméstico, de los que se desprenden diversas estrategias encaminadas a garantizar sus intereses en dichos territorios. 2) El papel que desempeñaron algunas de las dictaduras pro-estadounidenses en el Caribe durante la llamada Guerra Fría, así como la respuesta de otros actores sociales frente a la opresión y el intervencionismo, enfatizando en el rol de la prensa escrita y los movimientos revolucionarios. 3) Algunos efectos político-sociales derivados de la incorporación del Caribe a la dinámica productiva, comercial y administrativa propia del capitalismo, profundizando en la creación de organizaciones y redes sociales en el siglo XIX y principios del XX. Para tales fines, la presente obra se articula en grandes apartados intitulados: 1) El Caribe como espacio geoestratégico; 2) Dictaduras y movimientos sociales en el Caribe: El escenario de la Guerra Fría y, 3) La incorporación del Caribe a la dinámica capitalista en el siglo XIX y principios del XX.

La sección El Caribe como espacio geoestratégico, incluye cuatro trabajos que analizan, tanto la construcción de esta región desde la geopolítica, como la posición geoestratégica que ocupa el Caribe en cada uno de sus espacios. En el primer capítulo, “El Caribe como espacio construido: Un análisis desde la geopolítica”, Rafael Romero Mayo, analiza la concepción del espacio como resultado del encuentro y delineado histórico de las formaciones económicas y sociales. Más adelante, el autor analiza las aportaciones más representativas de los teóricos de la geopolítica a partir del ejercicio del poder. Finalmente, se refiere a cómo los Estados hegemónicos, tanto colonialistas como imperialistas, sean europeos o americanos (Estados Unidos), han visto a regiones como el Caribe desde una óptica expansionista, extractiva y estratégica desde el siglo XV hasta lo que va del XXI.

En la investigación intitulada “La invención del Caribe Geopolítico, bajo la lógica expansionista estadounidense”, Jazmín Benítez López y Leonardo H. Rioja Peregrina, analizan la influencia del pensamiento geopolítico estadounidense en la invención del denominado Caribe geopolítico, dada la importancia que tuvo en la construcción del andamiaje político e ideológico de Estados Unidos durante el siglo XIX para asegurar el control geoestratégico de la región del Caribe frente a las grandes potencias europeas. Para ello, profundizan en la geopolítica, como campo de conocimiento, apropiación y control de los territorios; analizan la irrupción de Estados Unidos en el Caribe geopolítico frente a las potencias europeas y, destacan algunas de las principales acciones emprendidas por el gobierno estadounidense para obtener el control territorial y marítimo de las rutas comerciales en el Caribe, hasta principios del siglo XX.

Más adelante, el trabajo de Alejandro Álvarez Martínez, “Haití en la mirada geopolítica estadounidense (1957-2010)”, analiza, tanto la importancia geoestratégica de Haití en la región, como la presencia norteamericana en dicho país, basándose en su diseño geopolítico. Para ello, el autor puntualiza en tres periodos clave, que corresponden a la dictadura duvalierista de 1957-1986; la ocupación militar del año 1994 y, la influencia estadounidense a raíz del sismo de enero de 2010. Por último, se destaca que en estas coyunturas, la relaciones de Haití con Estados Unidos no han sido homogéneas y han oscilado entre el apoyo irrestricto, la presión diplomática, así como la franca ocupación y tutela militar.

Para finalizar la primera sección, el capítulo de Tatiana Coll, “El Caribe a la Hora de Cuba”, presenta un mosaico del innegable impacto de la Revolución Cubana en las naciones antillanas, situando a Cuba como una importante posición geoestratégica durante la Guerra Fría. Con base en esto, la autora destaca, entre algunos ejemplos, los impulsos insurreccionales del cambio que recorrieron la región en contra de las dictaduras en República Dominicana, Haití, Nicaragua y Panamá; los esfuerzos de cambio político por la vía democrática como los de Michael Manley en Jamaica, Forbes Burnham en Guyana, Eric Williams en Trinidad y Tobago, así como Maurice Bishop en Granada. Finalmente, muestra la respuesta contundente de la geopolítica estadounidense en el escenario de la lucha contra el comunismo, para contener y barrer cualquier intento de transformación radical en el Caribe.

La segunda sección del libro, intitulada Dictaduras y movimientos sociales en el Caribe: El escenario de la Guerra Fría, incluye cuatro capítulos que analizan el papel que jugaron las dictaduras del Caribe en el contexto de la Guerra Fría, destacando la importancia del discurso anticomunista, como argumento ideológico empleado también por las dictaduras para legitimar sus gobiernos y acciones represivas. Asimismo, se profundiza, tanto en la postura adoptada por algunos medios escritos ante el fenómeno dictatorial, como en las respuestas insurreccionales frente a dichos regímenes, privilegiando el impacto de la Revolución Cubana en el Caribe y las réplicas insurreccionales en Nicaragua, Guatemala y El Salvador.

En el capítulo, denominado “Las dictaduras caribeñas y la derecha mexicana”, Felícitas López Portillo, demuestra que a pesar de existir la opinión generalizada de que los sectores de derecha mexicana apoyaron a las dictaduras que asolaron la región durante gran parte del siglo pasado, por declararse abiertamente anti-comunistas al igual que los sectores conservadores de México, esto no fue así en el caso de los regímenes de Rafael Leónidas Trujillo, Anastasio Somoza, Jorge Ubico y otras nacidas al calor del intervencionismo estadounidense. En este tenor, la autora documenta el rechazo que estos regímenes ocasionaron entre diversas personalidades representativas de esta facción ideológica en México.

Por su parte, Guadalupe Rodríguez de Ita en su trabajo “La prensa mexicana ante la muerte del general Trujillo”, analiza cuantitativa y cualitativamente el seguimiento periodístico de los diarios “Novedades” y “Excelsior” con relación al deceso del dictador. Para tales fines, la autora presenta una breve semblanza de la prensa escrita mexicana en ese contexto, describe el número de notas publicadas en cada uno de los diarios mencionados, así como su ubicación, jerarquización, extensión y procedencia; posteriormente examina los principales temas abordados por los medios referidos, para estudiar las opiniones contenidas en los respectivos editoriales. Por último, se presenta una comparación entre las diversas perspectivas con las que se manejó la información sobre el asesinato del dictador en la prensa mexicana.

El tercer capítulo de la segunda sección, corresponde a la presentación post-mortem del trabajo de Salvador E. Morales, con el título “Mitos de la dictadura de Batista”. De esta forma, se presenta una respuesta a la ofensiva mediática que durante los últimos años ha exaltado los logros económicos y sociales de la dictadura de Fulgencio Batista en diversos medios electrónicos. En opinión del autor, dichas apologías no sólo son inexactas y distorsionadas, sino que contribuyen a la guerra mediática en contra de la Revolución Cubana, lo cual también forma parte de una estrategia para cuestionar los resultados del régimen revolucionario, mostrándolo como un fracaso. Por lo anterior, el trabajo explora los orígenes de la mitificación en torno a la figura de Batista, analizando la pertinencia sociológica de la función descalificadora y ofrece algunos planteamientos para problematizar los elementos que se utilizan como explicación de la convulsión experimentada por la sociedad cubana en el periodo previo a la insurrección. Con base en esto, se concluye que el fenómeno revolucionario encuentra en sí mismo sus por qués, dado que no corresponde únicamente al resultado forzoso de la pobreza, sino al conjunto dinámico de factores económicos y tecnológicos, políticos y psicológicos, intelectuales y morales, que alentaron una esperanza de cambio en las mayorías.

Para cerrar este apartado, la investigación de Juan Monroy García “Insurrección armada, pacificación y transición a la democracia en El Salvador, Guatemala y Nicaragua”, analiza tanto los orígenes de la crisis política regional en la década de 1970, como el surgimiento y transformaciones estructurales de los movimientos sociales representados por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), a partir de la década de los sesenta del siglo pasado.

La tercera sección de la obra, La incorporación del Caribe a la dinámica capitalista en el siglo XIX y principios del XX, se encuentra dividida en cuatro capítulos, que destacan la posición geoestratégica que la región ha tenido históricamente, lo cual ha sido atractivo para las migraciones, empresas extranjeras y oficinas gubernamentales. A su vez, la incorporación del Caribe al capitalismo ha venido acompañado por la aparición de problemas ecológicos, exclusión, discriminación y conflictos, así como el surgimiento de redes y organizaciones sociales.

En el trabajo intitulado “Las redes sociales del consulado de Veracruz: 1795-1824”, Julio César Rodríguez Treviño, analiza los vínculos sociales, políticos y económicos que se dieron entre los integrantes del Consulado veracruzano, con base en el enfoque teórico-metodológico del Análisis de Redes Sociales (ARS). Para ello, el autor destaca y esquematiza las relaciones interpersonales e institucionales que se dieron entre los años de 1795-1824, con el objetivo de regular e impulsar el comercio terrestre y marítimo que dieron origen al Consulado de Veracruz.

Por su parte, el trabajo de Rogelio Jiménez Marce, “La introducción del tabaco en los Tuxtlas, Veracruz: cambios económicos y ecológicos en una región del sotavento veracruzano durante el siglo XIX”, sostiene que durante el último tercio del siglo XIX se produjeron las primeras alteraciones de importancia en el medio ambiente tuxteco, debido a los cambios económicos que se experimentaron en la zona ante la creciente demanda del tabaco. En primera instancia, el autor realiza un recuento histórico de una región que perteneció al marquesado del valle, cuestión determinante para entender la dinámica que siguió en el siglo XIX; posteriormente se analiza la importancia que alcanzó el tabaco en San Andrés Tuxtla durante el último tercio del siglo XIX, así como las consecuencias medioambientales que generó la extensión de su cultivo.

Posteriormente, Héctor L. Zarauz López, presenta la investigación intitulada “Orígenes del sindicalismo petrolero en Minatitlán: 1913-1925”, en la que muestra cómo el auge de la industria petrolera generó transformaciones profundas en la organización social, el fenómeno de las migraciones y el impacto ecológico en Minatitlán. El autor enfatiza especialmente, en la conformación de un sector obrero que paulatinamente se agrupó en organizaciones sindicales para defender sus derechos laborales frente a las compañías petroleras extranjeras en el contexto histórico de los años de la Revolución Mexicana y la Primera Guerra Mundial. Asimismo, documenta la importancia y peso político que estos grupos fueron adquiriendo, lo que les valió para generar alianzas con el gobierno revolucionario; la conformación de la CROM, hasta llegar a la huelga de 1925.

Por último, el capítulo de Antonino Vidal y Guissepe D’Amato, “Entre crisis y crisis: comerciantes italianos en Barranquilla, 1919-1934”, analiza las redes comerciales que se tejieron a partir de la llegada de grupos mercantiles de origen italiano a la Ciudad de Barranquilla a principios del siglo XX. En este sentido, se profundiza en la inserción de estos negociantes en la costa del Caribe colombiano y cómo sus negocios se vieron afectados por las coyunturas económicas internacionales en el lapso de tiempo mencionado. De igual forma, se realiza una aproximación a las redes comerciales regionales e internacionales que se crearon a partir de este proceso.

El presente libro es entonces, producto de la colaboración de diversos estudiosos del Caribe provenientes de diferentes disciplinas e instituciones de investigación y docencia a nivel superior: Universidad de Quintana Roo, Universidad Pedagógica Nacional, Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Instituto Mora, Universidad del Norte-Colombia, Universidad Iberoamericana-Puebla, Universidad Autónoma del Estado de México, Universidad del Atlántico-Colombia y la Universidad Autónoma Metropolitana. Estos esfuerzos han sido unidos a partir de la iniciativa de la Asociación Mexicana de Estudios del Caribe (AMEC), en coparticipación con el Cuerpo Académico Estudios Estratégicos y de Frontera de la Universidad de Quintana Roo.

De manera muy especial, agradecemos al M.C. Ángel E. Rivero Palomo, Rector de la Universidad de Quintana Roo, por su colaboración y apoyo brindado en la realización de la obra aquí presentada, así como a la Dra. Gabriela Pulido Llano, Presidenta de la AMEC.

Jazmín Benítez López (Compiladora)

Alejandro Álvarez Martínez (Coordinador General)



[1] Vd. Gaztambide-Géigel, Antonio. Tan Lejos de Dios…Ensayos sobre las relaciones del Caribe con Estados Unidos, San Juan, Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, 2006, pp. 25-32.

 

 
 
 
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de Jazmín Benítez López y Alejandro Álvarez Martínez

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