TRILETZKI.
–¡Usted juega, excelencia!... ¡Cuidado con el caballo! Usted no
se ríe, porque no comprende... Así...
ANA.
–¿Qué mira» ¡Le toca a usted! ¿Qué cree usted? ¿Vendrá hoy aquí
su ella?
TRILETZKI.
–Prometió venir. Dio palabra.
ANA.
–En tal caso, ya es hora de que estuviera aquí. Son las doce y
pico... Usted... perdone por la indiscreción de la pregunta –¿anda con ella
simplemente o en serio?
TRILETZKI.
–¿Qué quiere que diga?
ANA.
–Francamente, Nikolai Ivánovich, se lo pregunto no por
cotilleo, sino amistosamente... ¿Qué es Grékova para usted y qué es usted para
ella? Con sinceridad y sin agudezas, por favor... ¡Vamos! Se lo pregunto
realmente como amiga...
TRILETZKI.
–¿Qué es ella para mí y qué soy yo para ella? Hasta ahora no se
sabe...
ANA.
–Por lo menos...