Las versiones diferentes - de la justicia
y de la prensa- sobre un tema común se comprueban en los casos policiales
judiciales, en particular en algunos hechos que por distintas
características y circunstancias son objeto de una gran cobertura
periodística que alimenta y/o provoca una alta demanda
pública.
El estudio que realizaron las respectivas
comisiones sobre tres de los casos propuestos -Niños de Dios, Familia Arata y Primas en la bañera- se convierte en una prueba
incontestable de distorsión informativa. La población
recibió una avalancha de datos, versiones, hipótesis y conjeturas
sin el mínimo respaldo investigativo, cuando no tendenciosos o
directamente falsos. Las comisiones llegaron a la conclusión de que gran
parte de los medios de prensa transmitió "informaciones"
surgidas de fuentes no calificadas o interesadas, o directamente las
fabricó para excitar a su clientela y promover la venta de ejemplares o
aumentar la audiencia.