-¿De dónde viene usted, señor teniente?
-preguntó uno de los tres hombres.
-De Kohong -contestó Yáñez -. ¿El capitán
Moreland está todavía levantado?
-Ahora acaba de cenar con los
prisioneros.
-¡Muy tarde se cena en Macrae!
-Es que el capitán no vino hasta después
del anochecer.
-Pues condúceme enseguida a su presencia;
tengo que comunicarle noticias muy graves.