De relatos de guerra se ha escrito bastante, pero pocas veces desde la
óptica humana con la que Theuriet lo hace. Desde la vista de un
pelotón francés, nos describe el sufrimiento de un soldado, sin
caer en la política más allá de un comentario lógico
de tratar de encontrar la razón a una guerra.
Las debilidades humanas, tanto como los caracteres que las acompañan
se encuentran reflejados en este relato de manera muy fiel, aunque
breve.