A veces se trata de Adán y Eva, del Creador, de la Serpiente
tentadora; el escenario es primero el Paraíso, luego el país de
Nod, luego el mundo entero. Otras veces -como en esta Biografía del
Cerebro que relata Frederick Tilney— el primer acto sucederá en el
Mar Primigenio donde la fuerza de la vida comenzará a encarnarse por obra
y gracia de la evolución en millones de seres vivos, desde la ameba hasta
los primeros primates, desde el dinosaurio hasta el hombre. Desde la perspectiva
humana, la vida sólo puede contarse a través de historias, de
dramas y por medio de respectivos elencos y escenarios. Después de todo,
nos gusta creer que la vida se ocupó durante millones de años en
crear al único ser que podía contar su
biografía.