El diario de una niña judía que se echo a volar en Siberia, sin saber que allí los gorriones caen congelados en pleno vuelo...
Unos golpes aterradores en la puerta y toda la familia Darel queda en silencio. Es el fin de una vida grata y acomodada en Riga. Es el principio de una odisea por la Siberia de Stalin.
Poco podía elegir un judío en aquel invierno de 1942, aunque sólo tuviese ocho años. Era la edad de Ana Frank, en Ámsterdam; era la edad de Sylva Darel, en Riga. Ambas escribieron un diario del mismo terror auspiciado por regímenes aparentemente opuestos; ambas buscaron la poesía de la vida en medio de las peores tinieblas de toda la historia humana.
Pero Sylva logra escapar. A los catorce años cruza Siberia y llega a Moscú primero y a Leningrado después. Su dramática búsqueda de la libertad termina en Londres, que la acoge y publica su estremecedor Diario. Dijo de él The New York Times:
Esta autobiografía ha sido escrita con la contenida urgencia que sólo el exiliado conoce, y constituye un documento intensamente conmovedor de una niña capaz de compadecer a sus propios carceleros; de vencer su propia desgracia; de hacer triunfar su juventud en medio del hambre, de los piojos y el terror policial stalinista... Sylva Darel es un gorrión siberiano que tuvo el coraje y el fuerza de seguir volando hasta vencer.