Soldados de Dios, ¡Din don! ¡Din don! ? Las campanas sonaban gravemente en la cuidad de Clermont el día 18 de noviembre de 1095, bajo el cielo diáfano de Dios. En la plaza de la iglesia mayor aparecía sobre un alto estrado la figura del Papa, sobresaliente y piadosa, aunque soberbia y majestuosa en la solemnidad con que abría los brazos para dirigirse al pueblo congregado a sus pies.....etc.