El autor en esta obra profundiza sobre todo el alma del pueblo italiano, de los campesinos a esa altura del periodo que media entre las dos conflagraciones mundiales. Italia había caído en el fascismo que oprimía sobre todo la mente y el corazón de los niños y adolescentes. El régimen de fuerza no veía, para el porvenir de la patria y de Europa, otra salida que el desbordamiento, orgiástico de la brutalidad.