En este libro del inmortal creador de Los tres mosqueteros se hallan reunidas dos condiciones que ejercen indudable atracción sobre el lector. Sus páginas se leen con el mismo interés que despiertan las novelas o las memorias de Alejandro Dumas. Poseen el mismo movimiento dramático, el mismo sabor de aventura, el mismo sentido evocativo y el soplo de vida que se advierte en toda la producción del escritor que ha hecho las delicias de jóvenes y adultos de varias generaciones. Por otro lado, Montevideo o la nueva Troya es un testimonio de indudable valor histórico acerca del sitio de Montevideo "por todo lo que sugiere acerca de una época que, tanto en la Argentina como en el Uruguay, disimulan todavía los intereses políticos posteriores a Caseros y una copiosa literatura más o menos superficial e inepta"