En septiembre de 1790 Ross Poldark enfrenta el momento más oscuro de su vida. Comparece ante el tribunal para hacer frente a la acusación de haber saqueado dos barcos que encallaron en la playa, frente a su casa. Demelza, a pesar de estar esperando al nacimiento de su hijo Jeremy Poldark, decide asistir al juicio. Todos saben que una sentencia condenatoria llevará a la muerte a Ross.
"Todo ha terminado -pensó Ross- tal vez habría sido mejor que hubiera apuntado mis cañones contra ellos y les hubiera dicho todo lo que pensaba. Tal como están las cosas, ni siquiera tendré esa satisfacción. Hubo un movimiento en la sala del tribunal. Era el jurado que regresaba." Tomo II.