Este 16º Festival Internacional del Cine de Mar del Plata inaugura un nuevo modo de entender las políticas culturales públicas: asume el deber de transformar las relaciones entre el cine, los artistas y la sociedad, generando un ámbito de cálido encuentro que priorice y garantice asimismo la estricta calidad de las manifestaciones artísticas. La calidad estética y la calidez humana no resultarían posibles sin la esforzada y comprometida labor de un equipo organizativo que cree en la posibilidad de brindar a la sociedad argentina un festival internacional como emblema de una forma de entender la cultura con un fuerte acento en su capacidad transformadora. Y fundamentalmente, respetando a la gente, a través de un importante control presupuestario y de una decidida defensa del pluralismo y la diversidad. Desde este lugar y con la intención de repetirlo, este 16º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata inicia una nueva etapa apostando al cine y a la cultura, a los artistas: apostando a la dignidad. "Dario Lopérfido"