Acerca de "Fantasmas y pesadillas (Teatro 1972-1978)"
Después de Vecinos y parientes Julio Ardiles Gray publica su segundo tomo de teatro con el título de Fantasmas y pesadillas, una forma de ubicar con precisión la estética de sus obras para la escena. Y esta estética no es otra que la visión de una realidad captada por una lente deformante donde las aristas más irritativas se asoman con estridencia. Porque el teatro de Ardiles Gray se nutre de dos vertientes: el grotesco criollo y los aportes de las vanguardias contemporáneas, crueldad y absurdo incluidos. Si en Vecinos y parientes hacía saltar a golpes de sarcasmos los prejuicios provincianos de toda clase media, en Fantasmas y pesadillas, el autor cuestiona la legitimidad de cierto poder político (La Flor Azteca), la imposibilidad de asumir al otro en forma total (Cambiemos los papeles).