Cuando Paul Annendale llegó con su tienda de campaña a Black River esperaba pasar unas apacibles vacaciones en compañía de sus hijos. Pero se encontró con una pesadilla: los vecinos de Black River sufrían los efectos de una extraña epidemia cuyos síntomas se manifestaban a través de desagradables escalofríos nocturnos y un singular y peligroso comportamiento durante el día. Y es que las gentes del lugar se estaban convirtiendo en robots, a las órdenes de un maníaco con ansias de dominar el mundo...