La vida común es atractiva, al mismo tiempo que coercitiva. Sin duda, la obligación es necesaria apra llevar al hombre a superarse a sí mismo, a agregar a su naturaleza física otra naturaleza. De ahí que, desde los albores de la manufactura los hombres con intereses comunes se han asociado, no sólo para defender esos intereses sino para tener el placer de comunicarse, es decir, para llevar juntos una misma vida moral. Traducción: David Maldavsky.