Maupassant se mueve a sus anchas en el cuento, como un pez en el agua. El cuento, en su cerrada unidad - fruto, la mas de las veces, de las limitaciones de espacio de las publicaciones periódicas - desarrolla un tema único, fija y valora un instante, permite la presencia de un narrador que perora con los ritmos del lenguaje oral para un público perfectamente definido con unos cuantos rápidos toques: cazadores, militares, vividores de vuelta de todo, damas y caballeros de la buena sociedad..."