El título de este libro señala la línea implícita en los diferentes artículos de que se compone: la de que el grupo puede ser una instancia a partir de la cual, y gracias a su inserción en sistemas institucionales, posibilita replantear el problema de las instituciones (y normas) sociales que desde el exterior o en el interior se ponen en juego en todo grupo.
La posibilidad de que la práctica grupal se convierta en una contraideología es la preocupación constante del autor, planteándose dos preguntas fundamentales: "¿De qué manera salir de las opciones institucionalizadas del pensar, del accionar, del sentir?".
"¿De qué manera se debe aprender a pensar distintas situaciones cuyos están ya fijados desde el comienzo?