Fin


Primera página : Poetas y jóvenes (2da. parte)

Miércoles 23 de Febrero de 2005
Poetas y jóvenes (2da. parte)

Y de nuevo nos encontramos. Y lo hacemos en compañía de otra joven poeta: Karina Macció, la rubia del zapato rojo. Las mismas preguntas que Alejo González Prandi contestó en la anterior entrega, ahora las responderá Karina. Además, cinco poemas: cinco bombones con puro corazón de cianuro.

Karina Macció es Licenciada y Profesora en Letras por la UBA. Ha publicado los libros de poemas Pupilas Estrelladas (premio Arde Filo, UBA-Siesta Editorial, 1998), Ferina (premio de la Fundación Octubre, 2000,La Bohemia Editorial, 2001), y Lestrygonia (premio De las Huellas a la Palabra, Abuelas de Plaza de Mayo, 1998-Aurelia Rivera Editorial, 2003). Muchos de sus poemas han sido difundidos a través de diversas publicaciones impresas y virtuales, argentinas y extranjeras, como Diario de poesía, Color Pastel, Verbigracia, Civiles Iletrados, Poesía Argentina, Apples & Oranges, etc. Ha colaborado con sus artículos para diversas revistas de literatura, y escribe regularmente para Plebella, poesía actual.

Desde 1999, es una de las realizadoras de Zapatos Rojos, encuentros de poesía, página web y ediciones alternativas (www.zapatosrojos.com.ar ). Durante el 2003 se desempeñó como productora artística de Cabaret Voltaire, espacio de arte y literatura. Desde el mismo año, dirige el Festival de Cine y Video de San Telmo, de cortometrajes independientes (www.fcst.com.ar ), que en 2004 ha realizado su segunda edición.

Se dedica a la docencia y a la coordinación de talleres literarios. En 2004 inició el proyecto "Siempre de viaje", taller de lectura y escritura, que se propone también como espacio de encuentro y de difusión de nuevos talentos.

 

 

Pablo Forcinito: Procurando evitar el consabido ?No sé. ¿Lo sabe alguien??, ¿podrías contestarme qué es la poesía?

Karina Macció: Para mí la poesía es más que una forma específica de escribir, es una forma de ver las cosas, una forma de percibir y transformar la realidad, una experiencia que toca lo más subjetivo y siempre mueve las bases en las que nos apoyamos. La poesía es un hecho estético refundante.

PF: ¿Qué pensás que perdería la poesía si vos dejaras de escribir?

K.M: Bueno, hay que salirse de uno mismo y transformarse en otro para contestar la pregunta. Puedo sí decir lo que yo quiero hacer con mi escritura, lo que me propongo, más allá de saber si logro o no. Y lo que busco es que las palabras dejen de ser sólo palabras, que vibren y se transformen en imágenes y en música. Quiero que vayan contra ellas mismas para que digan más de lo que dicen. Quiero que "me" digan, ser dicha, y a la vez, que ese decir le sirva de espejo al lector, que lo conmueva (en el sentido más estricto, que lo saque de lugar), que lo perturbe, que lo asombre.

P.F: La mayoría de los poetas jóvenes escriben en verso libre. ¿Podrías definir qué es el verso libre con la exactitud con que se puede definir qué es un soneto?

K.M: La pregunta lleva en sí misma una contradicción. ¿Cómo definir lo "libre" sin restringirlo, sin que deje de serlo? El verso libre es aquel que no está reglado, que no es soneto, redondilla, silva, etc. ¿Qué conserva el verso libre de las formas regladas? Es decir, ¿qué es lo que hace que una composición sea un poema en verso libre y no una simple oración cortada o mal redactada? Bueno, el ritmo y justamente, los cortes, los encabalgamientos, las repeticiones, la disposición espacial en la hoja, la tipografía. No hay una regla para trabajar estos recursos, pero sí están trabajados.

P.F: Borges decía que cuando le daban a elegir entre escribir poesía o prosa, él prefería escribir poesía porque le resultaba más fácil. ¿Es el poeta, en el fondo, una persona resignada a escribir poesía?

K.M: Creo que uno no elige a priori la forma en la que va escribir; ésta se devela a medida que la escritura avanza y entonces se decide si trata de una prosa o un poema.
Yo no me resigno a nada, y menos a escribir poesía. En tal caso, no sería una resignación, más bien, una necesidad. Para mí, como decía Rilke, la escritura surge de la necesidad.

P.F: ¿Sospechás que seguirás escribiendo poesía en el futuro? Contame cómo te ves de acá a diez años.

K.M: Escribo desde los cinco años, y desde muy chica solía escribir rimas pegajosas, cuentos lacrimógenos, mágicos, y románticos, novelas que nunca acabaron y que se basaban en lo que entonces "había sido" mi vida. Siempre escribí, así que no me parece posible dejar de hacerlo. Como dije antes, es algo vital para mí. Y aunque en un momento en particular no lo esté haciendo materialmente, en mi cabeza escribo, busco la palabra justa, un nombre apropiado. Hace más o menos diez años que empecé a dar a conocer lo que escribo, así que en los próximos diez años, supongo que haré lo mismo: escribir, publicar, difundir lo que hago. Básicamente, seguir buscando, probando.

Poemas de Karina A. Macció

 

La Bella Durmiente

no tan bella

no tan durmiente

pero dormida al fin sin saber

qué es dormir

o tener los ojos

vendados

a tientas

caminar o pensar

o soñar que abrís

los ojos y ves

algo

abrís los ojos

pero no despertás

del todo

el sueño y lo negro

se pegan

un camisón

negro

abrís los ojos y la luz

sola

te los hace cerrar

una venda

más

abrís

más

cerrás

o te das cuenta

de lo cerrado que estaban

antes cuando abrías

y pensabas

al fin!
ya crecí!
ya entiendo!

ya sé!
todo es
tan provisional

inesperado

ni siquiera vos

Bella

podías asegurarte

tu despertar

un beso como un rayo

un milagro

de resurrección

¿por qué cómo

podía saber él

que viva vos

estabas?

Además no entiendo

tu cuerpo

hermoso y joven

después de

100 años

no era

asqueroso?

¿Cómo él

príncipe perfecto

se enamoraría

de un cadáver

de una momia?

Hechizado él

también.

Pero ¡basta de cavilación!

Te convertís en lo que odiás

es claro que solo estás

dormida

y sola

siempre estarás

dormida y sola

solo

algún día

quizás

después de 100 años

otra vez

había una vez

y muchas

vidas

despertarás:

 

De Pasionaria, 2004.

 

 

Es mi reino

ropa caída, migas y sábanas

que tengo que lavar

tu cuerpo desaparecido

persiste

en el olor del sudor apagado

en la estela de espuma de dientes

seca en el espejo

no me contemplo, me esquivo

me asusto.

Es mi reino

hago lo que quiero

me engaño, me maltrato, me lloro, me suspiro,

invento historias sin terminar

subo la radio, me aturdo,

escucho sonar el teléfono

una sentencia de muerte

que me llama a levantarme

Lázara

es mi reino

y sólo vos entrás

de vez en cuando

cuando quiero

y en la historia falta

el sexo

no el amor

el sexo

que a veces también

es solo

pero mejor con ese cuerpo

extraño

lo que es más difícil de imitar

el error, el tropezar en el avance

el malentendido

que no tengo

cuando sola yo

intento la creación

mi reino

mi holocausto.

 

De Pasionaria, 2004.

 

 

Una temporada en el invierno

vacaciones en la nieve, blancas horas

de nubes, vapor penetrante, géisers,

sombreros, gente sin cara, tapados,

agua congelada en las veredas, ningún

pájaro, ningún

insecto

hojas disecadas

como libros de botánica en plena calle

tapizando el parque la gran enciclopedia

británica del saber

en el corazón Central de la ciudad

inmóvil, corazón violeta, negro,

arrocado, pienso, estará

entre tantas placas heladas

lápidas parecen, parezco o parecemos

helados de aire infinito

ahora estoy con vos

ahora he decidido gastar este tiempo

?I?ve decided...?

una canción el inglés

una vez más

me da letra

spending my time

como el dinero, cada hora, un billete

debo pagar por todo lo que he hecho

debo pagar por todo lo que haré

debo pagar

debo

debo

qué debo

¿por qué?

y sin embargo, la sentencia cae

el panel helado que me rodea y me deja ver

maligno

el límite

mío

the border

abordado y repensado

?Should I stay??

repasado

?Should I go??

Should I die here and be reborn?

Is this hell?

O por qué siempre pensaste que

el infierno era lo caliente?

En el frío está lo suspenso

el finísimo barrote de la cárcel invisible que detiene y deja ver

más allá

más acá, en el sur, estalla el calor

bombas y fuegos, todo arde

?ardidos?, idos siguen

ariendo, urden el fuego, disparan

lanzando alaridos

alar

idos

Should I stay?

Depart, the part, mi parto

He hecho mi decisión

He hecho mi mente

¿Es eso posible?

El inglés sopla en mi oído

all the time

once and again

he sido hecha

echada al polo norte

desterrada deseosa mi calor colorado

templada voy

al invierno.

 

De Crónika, 2003.

 

Del amor nunca dicho y perdido

 

Sobre el poema XVI de Versos Sencillos de José Martí

 

Tu piel sigue viva

recién muerto

siempre tuviste la piel más seda

blanda y roja en tu cofre

apañolada, emparedada callas

mi amor, nunca supiste

mi amor doncella doncel

te miraba frente a la ventana

pálida en brisa tenue de naranjos

el sol caía apupilado

resplandecido de ti en el canapé durmiente

colibrí

tu suspiro agoniza

y cuento el latir ignorado

mi cuenta rosario

y tu cumbre de pelos que peino

ennudo, desanudo

las cuerdas que agarran

hojo, deshojo

de hiedras mis pechos

lo negro me tiñe

como si desde abajo arriba me partiera

la espada oscura de tu amor

hacia el que no ves, el aire

tiene figura transparente

sobre vos

ahora tu ventana te encuadra

efigie limitada

con bordes de madera

ásperos

tus pelos atrapados, tu carne dura

yo una visión

yo una cosa

yo un golpe en mi frente

yo más viva que nunca

en el morir

y nunca

nunca más

fui

tu extraña

tu vecina

mirada.

 

 

 

el frescor de una camiseta limpia

limpia vívere vrillante vlanco

limpia la palma de mamá

sin líneas

gastada como mi camiseta su cara de piel

su caricia es así

no sé ya qué es

así

ascéptica

rasposa, perdida

casi un recuerdo

quiere venir

amor y útero

qué feo

porque mamá me hace

casta y fuerte

como lavandina

ya no sé qué siento

ni siquiera es mi madre

sólo dice

algo ?familiar?

sangriento

como una menstruación

viene y va

con dolor

por eso, creo

usa lavandina

(nunca lavanda)

porque ella

limpia todo

quita manchas

olvida de mí

olvido de ayudín

que olvido qué

inerte feliz

después de un vaño frío

corrosivo

 

 De Lestrygonia, Ed. Aurelia Rivera, Bs. As., 2003

 

 

En la próxima y última entrega escucharemos a Emmanuel Taub: un amigo de la casa. El más joven de los jóvenes poetas reunidos aquella noche en la Feria del Libro. Además compartiremos tres poemas de La lucha eterna. Bitácora de un viaje hacia la reflexión (Ediciones Último Reino 2003), su primer libro de poesía.

 
Publicado por Pablo Forcinito a las 23:30